La Directora General de la Fundación Ingeniero Jorge Juan me ha pedido que escribiera una serie de relatos sobre aspectos puntuales de la vida del ejemplo de marino ilustrado que por estos pagos hemos tenido, y que como actual presidente de dicha fundación no he podido negarme.

 

Me he comprometido a escribir, no un relato, sino un minirelato con una periodicidad, al menos, mensual en los que abordaré aspectos puntuales, desconocidos, poco conocidos o controvertidos desde mi punto de vista de la historia, que algunos han considerados ligeramente heterodoxos, y todo ello es, simplemente, porque nunca me he conformado con el “corte y pega” tan de moda, sino que he recurrido a los Fondos documentales custodiados, para lo cual he sido, bueno hoy, habitual del Archivo Histórico Nacional, Archivo General de Simancas, Archivo General de Marina don Álvaro de Baza, Archivo de la Real Academia de la Historia o la Biblioteca Nacional por mencionar unos pocos.

 

No quiero decir que sea una “rara avis” y que sea el único que investigue, por que sería presuntuoso, además, de no ser cierto. Este blog pretende establecer un foro de discusión fluido en el que todos intercambiemos nuestros puntos de vista sobre la figura de Jorge Juan y Santacilia; que no es tan monolítica como nos quieren conta, sino mucho más brillante y empiezo remarcando su empleo en la armada era de jefe de escuadra, pero no que la hubiese mandado por lo que tenemos que olvidarnos de los historiadores a los que se “abra la boca” hablando de “la escuadra de Jorge Juan”.

 

Mis primeras investigaciones no tenían como objeto profundizar en el conocimiento de Jorge Juan sino es “un daño colateral” surgido en paralelo con mi principal objetivo, que no era otro que el conocimiento del origen de la profesión reglada de los ingenieros navales, como fue la creación del Cuerpo de Ingenieros de Marina que fue el tema de mi tesis doctoral presentada en el Escuela Técnica Superior de Ingenieros Navales de la Universidad Politécnica de Madrid en el curso 2009-2010 titulada: “Los ingenieros de marina motores de la renovación y tecnificación de la construcción naval española (1770-1827). Su organización, academia y realizaciones” de acceso gratuito en http://oa.upm.es/39782/  en la que decía:

“Me siento obligado a explicar cómo he llegado a interesarme por la historia de unos pocos militares que, durante medio siglo a caballo entre los XVIII y XIX, consolidaron profesionalmente un oficio nacido, por mandato divino, en los umbrales de la Humanidad.

No es que los ingenieros navales seamos los primeros ingenieros puros que aparecen en España, es que, además, somos los integrantes de la única profesión donde la Biblia otorga al Creador un papel primordial. Yahvé, muchos siglos antes que los hombres se atreviesen a diseñar buques con tal alto coeficiente de bloque, dicta como Proyectista una lección magistral de Ingeniería Naval a Noé para que pudiera, como jefe de obra, construir y terminar el Arca. Tal vez por qué no le incluyó además el Manual del Navegante, acabaría varándola en alguna alta montaña caucasiana.

Pero no ha sido este origen divino, sino una serie de pequeñas e insignificantes anécdotas, las que me acercaron a esa minúscula y desconocida parte la historia de nuestra Real Armada. Su conocimiento y posterior divulgación se ha convertido en una parte sustancial, tal vez obsesiva, de mis últimos quince años de vida.

……

En 1999 me “sumerjo” por primera vez en el Siglo XVIII al publicar, con motivo de los 70 años de la RIN, un artículo sobre la evolución de los planes de estudio de los ingenieros navales a lo largo de la historia. Conjugando investigación archivística y textos publicados descubro un sinfín de lagunas, inconcreciones, medias verdades o mentiras sin paliativos que me propuse aclarar”.

 

Han sido la búsqueda de las respuestas de dichas lagunas, inconcreciones, medias verdades o mentiras sin paliativos la que me llevó a los archivos para descubrir los documentos originales para obtener respuestas y me abrió un universo para mi desconocido en el que se encontraba la figura de Jorge Juan. Y para ponerme el parche antes de la herida, he de decir que muchas ocasiones he definido su figura como la de “marino, matemático, geógrafo, astrónomo, ingeniero hidráulico, naval o de minas, gestor, espía, científico, diplomático, gestor o docente y en todos sobresalió, aunque no lo hiciera en ninguno en exclusividad”.

 

Por último, decir que la entrega número dos “Orígenes familiares de Juan y Santacilia” será publicada a lo largo del mes de enero 2018

 

 

José María Sánchez Carrión 

Dr. Ingeniero Naval

Socio de Honor de la Asociación de Ingenieros Navales

Académico de número de la Real Academia de la Mar

Presidente de la Fundación ingeniero Jorge Juan

 

18 Diciembre 2017 - Post nº 1

 

 

 

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